PROCESO DE GRANALLADO Y PREPINTADO
El material a granallar se introduce en la máquina por medio de un camino de rodillos donde unos sensores lo miden en anchura, altura y longitud para que el tratamiento y limpieza del material sean las apropiadas.





Las piezas, tras el proceso de granallado y cepillado posterior salen perfectamente limpias para ser inmediatamente pintadas. Evitando así el más mínimo comienzo de oxidación en los materiales al no ejar transcurrir el tiempo de un proceso a otro.





Una vez pintadas y secas, quedan listas para su empaquetamiento, flejado y etiquetado a la espera de su retirada por parte del cliente.